La migración puertorriqueña hacia Estados Unidos es el pan de cada día de muchos boricuas entre sueños y realidades, un reflejo de crisis y dependencia.  Los relatos de familias y lamentos de aquellos que tuvieron que mudarse para los “Nueva Yores”, (término que alude a Nueva York pero que los puertorriqueños utilizan para referirse a los Estados Unidos) son comunes en muchos hogares puertorriqueños.   Lamentos de que la única manera en que sus hijos o familiares podrían “echar pa’lante” y de progresar era trasladarse a Estados Unidos.  

Migración puertorriqueña hacia Estados Unidos

Esta historia es la de muchos puertorriqueños que continúan emigrando hacia los Estados Unidos por un mejor porvenir.  Emigrar hacia los Estados Unidos todos los años se ha convertido en una tradición puertorriqueña para aquellos que están buscando el sustento para sus familias. No por voluntad propia, sino por necesidad.  Estos éxodos son provocados por la falta de políticas fiscales y sociales del gobierno de Puerto Rico que a su vez tiene repercusiones en todos los aspectos de la vida de los puertorriqueños. 

Hoy en día, la dependencia de los Estados Unidos y la administración del gobierno local continúa siendo el causante número uno en el descenso del progreso de la isla de Puerto Rico y la causa principal de la emigración.  En adelante le presentaré como la dependencia del gobierno ha obstaculizado al país y ha promovido el traslado de cuerpos a Estados Unidos. 

Expondré tres eventos que ocurrieron a través de la historia de la isla que son los causantes principales de la emigración.  Esta mentalidad del movimiento de cuerpos de la isla hacia Estados Unidos fue fomentada inicialmente por el mismo gobierno y luego como resultado por la falta de regulaciones fiscales, fallas en la infraestructura y corrupción gubernamental que resultaron en otros dos éxodos masivos de puertorriqueños y de cómo Puerto Rico es responsable de los traslados de cuerpos entre países.

La migración puertorriqueña hacia Estados Unidos: Operación manos a la obra

En 1942, las promesas de empleos y de prosperidad comenzaron con la implementación del programa de Fomento Industrial. Este programa impulsará el establecimiento de industrias de capital extranjero, dando inicio al programa conocido como Operación manos a la obra.  El objetivo principal del programa era el de transformar a Puerto Rico de una sociedad agrícola en una altamente industrializada.  

Teodoro Moscoso, director ejecutivo del programa tuvo éxito en atraer inversiones de capital del mundo entero entre 1950 y 1970 convirtiendo a la isla en el milagro del Caribe.  El progreso económico fue extremadamente rápido. No obstante, las industrias en el país no daban abasto en oportunidades de empleo y el gobierno reconociendo esta situación promovía a que sus ciudadanos viajaran a Nueva York en busca de trabajo.  En 1953, nació la gran migración en la que el gobierno inicia una campaña de promoción migratoria hacia la gran urbe neoyorquina para trabajar en fincas agrícolas. Esta campaña logró un éxodo masivo de boricuas, principalmente mujeres, así como trabajadores agrícolas.  

Según Moscoso, esta emigración fue buena para el país, “es un muy buen indicio de que el valor de un país puede medirse por la movilidad de su gente y su disposición a trasladarse de un lugar a otro en busca de trabajo.”  Sin embargo, el éxito de Operación manos a la obra no duró mucho. A medida que llegaban a su fin los acuerdos previstos para los incentivos fiscales y los bajos salarios, estas mismas empresas se preparaban para llevar sus negocios a otras partes del mundo.  Lo que causó un aumento mayor al que existía en la tasa de desempleo.  A pesar del declive en la industria, el programa Operación manos a la obra mantenía su optimismo en el éxito de esta.

Fueron muchos los puertorriqueños que se mudaron a Estados Unidos para trabajar en las fincas agrícolas, ya que en la isla no había empleo ni siquiera para trabajar las tierras. Este éxodo se convirtió en el primero de muchos. Muchas familias se encontraban en una de dos situaciones:  no encontraban trabajo o habían perdido el que tenían.   El trabajo agrícola ya no existía y el de las industrias no cumplió con las promesas de generar más empleos e impulsar la economía. 

Me doy cuenta de que las historias relatadas en muchos hogares puertorriqueños no eran simplemente lamentos, sino que eran preocupaciones genuinas.  Una que afectaba las relaciones familiares, las condiciones de vivienda, la situación financiera y la separación de las familias.

La migración puertorriqueña hacia Estados Unidos: Sección 936

Puerto Rico continúa ofreciendo incentivos fiscales y exenciones del impuesto a industrias farmacéuticas establecidas en la isla por medio de la Sección 936.  La Sección 936 era una disposición del código fiscal promulgada en 1976 con el fin aparente de fomentar la inversión empresarial en Puerto Rico e impulsar la economía del país.  

Por casi 30 años, aquellos puertorriqueños que lograban obtener empleo en una de las farmacéuticas tenían buen salario y vivían bien dentro de sus medios económicos.  Y de cierta manera durante esa época hubo un ascenso continuo en la economía.  No obstante, Puerto Rico realmente no se estaba beneficiando de la Sección 936.  Aunque el crédito redujo la carga fiscal de las empresas, los puertorriqueños no vieron un beneficio proporcional. De hecho, Puerto Rico pronto se encontró atrapado en la maldición de las finanzas, que se produce cuando las instituciones políticas y económicas de una nación están cada vez más orientadas y cooptadas por las ricas élites internacionales en detrimento de su pueblo.  

No hubo equidad entre la inversión empresarial en Puerto Rico y el desarrollo de la isla.  En 1995, el Congreso de EE. UU. considera eliminar la Sección 936 de la Ley de Impuestos para reducir el déficit, pero únicamente la debilita, atando las exenciones fiscales al tamaño de la nómina de cada compañía.   Y en 1996, el Congreso elimina los incentivos fiscales a las compañías que se establezcan en la isla, y ordena eliminar los existentes progresivamente.  Puerto Rico perdió cerca del 40% de sus puestos relacionados con la industria farmacéutica. La pérdida de la Sección 936 fue el comienzo de una racha destructiva para Puerto Rico.  He aquí la segunda gran migración de los puertorriqueños a Estados Unidos y la crisis fiscal conocida como la deuda nacional de la isla.

Entiendo que la Sección 936, benefició a muchos puertorriqueños y que existía mucha prosperidad y abundancia económica durante esa época.  Los beneficios de trabajar en las farmacéuticas eran muchos, incluyendo planes médicos, seguros de vida, planes de retiro y un salario atractivo. Existía una alta demanda en obtener un empleo en una de las farmacéuticas y raras veces alguien renunciaba a su puesto en la industria.  Todo el mundo buscaba una oportunidad para trabajar en las mismas.  Los pequeños negocios localizados en los pueblos que se establecieron gozaban de una estabilidad económica. 

Creo que la Sección 936 se creó originalmente para fomentar la rentabilidad de Puerto Rico como una extensión de valor de los Estados Unidos y no para traer prosperidad al pueblo puertorriqueño.  Una vez se retiraron las industrias farmacéuticas, ya no había un plan “B.”, No existía otra alternativa u opción para los empleados cesanteados, ya no había nada más que hacer.  No había nada después del cierre de las industrias. Puerto Rico se quedó con una economía que se desmoronaba, una fuerza de trabajo que huía, y unos políticos velaban por sus beneficios propios.  

La migración puertorriqueña hacia Estados Unidos: Huracán María

El Huracán María se convirtió en el propulsor del tercer éxodo masivo de puertorriqueños a Estados Unidos.  El huracán tocó tierra en Puerto Rico el 20 de septiembre de 2017.  María es el primer huracán de categoría 5 que impacta directamente a la isla en 85 años.  El huracán llegó a una isla que se encontraba en una crisis económica y en una recesión.  Apenas dos semanas antes, el huracán Irma había azotado y Puerto Rico aún no se había recuperado del todo. Al paso del huracán María, toda la población con sus más de 3 millones de ciudadanos se quedaron sin electricidad.  El paso del huracán también dejó miles de millones de dólares en daños que causó estragos en la economía de la isla.   El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Roselló, le implora al Congreso que apruebe inmediatamente un proyecto de ley que ofrezca una ayuda proporcional a la magnitud del desastre citando que habrá una crisis humanitaria y un éxodo masivo a Estados Unidos. 

Sin embargo, es este mismo gobernador que dos años después de María, fue expuesto públicamente por corrupción y fraude por medio del contenido de un chat en Telegram. Se reveló que en estas conversaciones vía chat con funcionarios y miembros de su gabinete que  eran responsables de la mala administración de los fondos gubernamentales para las ayudas a las víctimas de María entre los años del 2017 y 2019, y de manipular la narrativa de la recuperación después de María.  Puerto Rico con su inminente deuda nacional, una red eléctrica deficiente, funcionarios políticos corruptos, puentes sin mantenimiento, falta de acceso a alimentos y agua simplemente fueron los elementos catastróficos que agravaron la situación en la isla tras el paso del huracán. 

Mientras que el número oficial de víctimas de la tormenta ascendió a 64 personas, un estudio de Harvard estima que María y sus repercusiones son responsables de más de 4,600 muertes en Puerto Rico.  Esta crisis nacional fue la razón por la cual 129,848 personas entre julio de 2017 y julio de 2018 emigraron de la isla. 

Cuando ocurren desastres en cualquiera de los estados del país de Estados Unidos, el pueblo sabe que los políticos y el gobierno responderán con una declaración de desastre.  La declaración de estado de emergencia permite a los funcionarios públicos ejercer poderes de emergencia para preservar la vida, la propiedad y la salud pública después de una catástrofe. Sin embargo, en Puerto Rico, un territorio de EE. UU. con ciudadanos estadounidenses, no fue así.  Durante este tiempo, la diaspora se hizo presente a la falta de apoyo del gobierno. 

El Huracán María se convirtió en un acto político y social.  Expuso las realidades después de María incluyendo la falta de respeto a la vida humana y el abuso del poder del gobierno local.  El huracán pasó de ser simplemente un acto de la naturaleza cuando puso al descubierto y al desnudo las realidades de la isla: la ineficiencia del gobierno, la corrupción del gobernador y el de los políticos a cargo, la ineficiencia de la infraestructura y el yugo del colonialismo.

Mis reflexiones

En el aspecto político del gobierno de Puerto Rico vemos las consecuencias catastróficas que la mala administración y manejo del gobierno, falta de políticas gubernamentales y sociales impactan a un pueblo negativamente.  Queda demostrado una y otra vez que el gobierno falló en su responsabilidad de proteger a sus ciudadanos para proteger sus intereses propios. Ya sea con la promesa incumplida de nuevos empleos y una economía robusta con su programa de Operación manos a la obra y fomentar los empleos en la nación americana, a negociaciones fiscales fracasadas como la Sección 936, que dejó a miles de personas sin empleo y finalmente con el desastre de Huracán María que expuso años de dependencia, explotación y el desplazamiento de los puertorriqueños.  

Lo arriba descrito apoya lo que siempre he pensado sobre la migración de Puerto Rico a Estados Unidos que se debe a la dependencia y las ineficiencias del gobierno local.  Esto valida mis pensamientos de que la crisis económica estructural creada por el mismo gobierno es la causante del movimiento de cuerpos de un país a otro. Cuanto más aprendo más me sostengo en mi postura de que las instituciones financieras, sociales y gubernamentales trabajan en contra del pueblo de Puerto Rico. 

El éxodo continuo será inevitable a menos que exista una reforma y alianza entre las entidades gubernamentales desde el gobierno federal hasta el gobierno local.  La emigración se ha convertido en un problema grave ya que disminuye la población al igual que los recursos financieros que promueven una economía en crecimiento. La estabilidad financiera del país y más oportunidades de empleo repercutirá en un beneficio mutuo y debe de ser el enfoque primordial del gobierno.  Trabajando con el sector empresarial, las entidades privadas y los economistas para llegar a una solución al problema de la emigración con el único propósito de mejorar las condiciones de vida y estabilidad económica.

**Este ensayo lo escribí como parte de mis estudios posgrado y finalmente decidí compartirlo en mi página.** -Frances 

Referencias

migración puertorriqueña

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